Los pies de nuestros Sagrados Titulares
En 1998, se formó la primera cuadrilla de costaleros del paso de Jesús de la Humildad; dieciséis costaleros sin ningún relevo sacaron entonces la imagen de nuestro titular.
Al año siguiente se constituyó la primera cuadrilla de costaleros del paso de palio; fueron en esta ocasión veintinueve valientes los que realizaron la procesión del Domingo de Ramos en las mismas circunstancias.
De acuerdo con los aromas sevillanos que inspiraron su fundación, la Hermandad se planteó desde el principio sacar los pasos a costal, logrando con el tiempo consolidar dos cuadrillas pujantes y llenas de devoción.
De acuerdo con los aromas sevillanos que inspiraron su fundación, la Hermandad se planteó desde el principio sacar los pasos a costal.
Actualmente la cuadrilla del paso de misterio está compuesta por 90 costaleros, distribuidos en dos relevos completos de 45 costaleros cada uno.
La cuadrilla trata de conseguir un andar elegante, sin cambios bruscos, para cuidar de la máxima forma posible la solemnidad de la escena de la Pasión que representa.
Una de las tareas que tienen es preparar con esmero la cruceta de marchas que son interpretadas por la banda que acompaña a la Hermandad el Domingo de Ramos, para que cada marcha suene en el lugar perfecto.
Actualmente la cuadrilla del paso de palio está compuesta por 60 costaleros, distribuidos en dos relevos enteros de 30 costaleros cada uno.
Característico por su andar alegre, por «repartir dulzura» cada Domingo de Ramos. Alegres también son las marchas que son interpretadas tras nuestra Titular Mariana, que la cuadrilla, con sus movimientos finos y alegres, hacen que música y palio entren en una perfecta sintonía.
Actualmente la cuadrilla del paso está compuesta por 30 costaleros, distribuidos en dos relevos enteros de 15 costaleros cada uno.
Característico por su andar contoneo, largo y elegante. Se busca el lucimiento del Señor en su Vía Crucis
Es acompañado por Música de Capilla y por un piquete de tambores.
La selección de los costaleros se produce a lo largo de una igualá. Los ensayos tienen lugar durante los fines de semana previos a la Semana Santa.
Las cuadrillas mantienen su cohesión y contacto durante todo el año a través de la organización de convivencias conjuntas y actividades de sus respectivas cuadrillas, forjando un espíritu de equipo y hermandad.